Hace unos días, mientras estaba en la guagua para ir al trabajo, creí tener una especie de déjà vu. No obstante, al cabo de un rato descubrí que la sensación que tuve nada tenía que ver con ese engaño del cerebro por el cual éste nos hace creer que hemos vivido con anterioridad una situación completamente nueva. En mi caso no cabía tal paramnesia porque el hecho que creí haber vivido había ocurrido de verdad con anterioridad, sólo que lo había olvidado.
Viene a cuento lo anterior porque resulta que el chófer que realiza el trayecto que me lleva hasta el trabajo tiene la costumbre -como cualquier conductor para no aburrirse- de poner la radio. Y habiendo subido y bajado ya de esa guagua con la suficiente frecuencia, he constatado que el hombre en cuestión tiene, a mi entender, buen gusto y sensibilidad para la música -o al menos tiene más de ésta última que al frío, porque si no cuesta entender el excesivo uso que hace del tan artificial y desagradable aire acondicionado-. En los veinte minutos que dura el viaje aproximadamente, puedo escuchar todo tipo de estilos musicales de los setenta, ochenta y noventa... y nada, menos mal, de esos sonidos primarios, repetitivos y primitivos que son calificados coloquialmente como música.
Y en esas estaba este miércoles, escuchando música mientras miraba por la ventanilla las casas del barrio de San Cristóbal, cuando empezó a sonar una canción con un ritmillo bastante ochentero que me parecía haber escuchado antes pero que no terminaba de identificar. Terminó la canción y yo seguía intentando recordar de qué me sonaba, hasta que al rato, buscando en ese ala del cerebro que seguramente tenemos y en donde se almacena nuestra memoria musical, me acordé de que se parecía bastante a la canción de Russian Red Girls just want to have fun. Y efectivamente: cuando llegué a casa y me puse a investigar en internet descubrí que la canción que yo creí que era de esa cantautora era tan sólo una versión de la cantada por Cyndi Lauper, cantante estadounidense que no conocía hasta el día de ayer. Creo que me costó muchísimo reconocer las dos versiones por lo diferente de ambos estilos.
Continuando con la investigación también descubrí que ha sido versionada por artistas como Miley Cirus y Angy, cuya muerte -artística, me refiero- espero que se produzca pronto, aunque también por grupos como The killers. Como podrán observar la letra de la canción no es nada del otro mundo, pero aún así me gusta, tiene un buen ritmo y un ligero toque de rebeldía bastante interesante. En cuanto a las versiones, obviando las de las dos últimas cantantes ya mentadas, no sabría con cuál quedarme. Seguramente acabaría escogiendo la de Russian Red, ese estilo único que tiene, medio country y medio indie, hace que la versión sea muy singular. Aunque he de reconocer que la de Cindy Lauper también tiene un ritmo pegadizo.
Girls just wanna have fun (Cindy Lauper):
Por cuestiones de derechos de autor Youtube no deja copiar libremente el videoclip original, así que siento que se tengan que conformar con ese vídeo de fondo rosa chicle. De todos modos, si están interesados, aquí tienen el enlace: http://www.youtube.com/watch?v=WdAYDL8CJy8 . No sé a ustedes, pero para mí el final tiene un cierto aire a la escena del camarote de los Hermanos Marx, de Una noche en la ópera.
Versión de Russian Red: